miércoles, 20 de mayo de 2015

San Pelayo y San Juan de Socueva. Pasado y presente de Arredondo.

El municipio de Arredondo ubicado al pie del puerto de las Alisas, cuenta con una historia que se remonta a la prehistoria por los yacimientos arqueológicos asociados a sus múltiples cuevas. Su patrimonio natural es indescriptible, pues forma parte del Parque Natural Los Collados del Asón, además de poseer un paisaje calizo que le otorga más de 250 grutas catalogadas. 


Centrándonos en su patrimonio cultural, Arredondo conserva una de las ermitas semirupestres más peculiares de toda Cantabria, San Juan de Socueva. Esta ermita fue declarada BIC en 1985, pero ya desde 1897 quedará documentada su existencia a través de Maximiliano Regil y Alonso, y su publicación "Arco árabe de una cueva de la provincia de Santander" y aquí os dejamos el enlace por si es de vuestro interés.

Aunque sin duda hay que destacar la monografía de 1994 titulada "San Juan de Socueva (Arredondo). Acercamiento a una de las primeras manifestaciones del cristianismo en 
Cantabria" Bohigas Roldán, R.; Marcos Martínez, J.; Serna Gancedo, A.; Muñóz Fernández, E. y Smith P. Asociación Cantabra para la Defensa del patrimonio Subterráneo y Federación Cántabra de Espeleología, Santander. ISBN: 84-605-0609-6, donde se hace un estudio en profundidad.

La ermita de San Juan de Socueva, está dividida en su interior en dos espacios, contiene un ábside semicircular con bóveda de horno y una pequeña nave rectangular, ambos excavados en la roca. Pero si hay algo verdaderamente característico de este templo, tal y como puede verse en la fotografía, es que conserva un arco con forma de herradura. En cuanto a su cronología, no sabemos con exactitud su fecha de construcción, pero debido al tenante de altar de tipo visigodo que presenta en su interior, podemos remontarnos a una datación altomedieval para sus inicios a la espera de futuras investigaciones. 



En muchas ocasiones infravaloramos nuestro patrimonio y no se le da la importancia que requiere, las comparaciones son odiosas, pero la similitud es innegable. Os mostramos las ermitas rupestres de la Capadoccia (Turquía) que tuvimos ocasión de visitar en el año 2013, ¿no os resultan parecidas?


Volviendo a Arrendondo, en la propia localidad del mismo nombre, encontramos el contrapunto a San Juan de Socueva, de la antigüedad a la modernidad. Se trata de la iglesia de San Pelayo, de estilo neoclásico construida en 1860. Este templo, además de ser actualmente la parroquia principal, se caracteriza por su elevado pórtico tetrásilo de orden corintio, tres naves entre las que destaca la central con bóveda de cañón, y sin duda llama la atención su torre cilíndrica inspirada en el faro de Cabo Mayor de Santander.



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miércoles, 1 de abril de 2015

Historia de la Semana Santa de Santander


Desde el año 1530 y a través de la Venerable Orden Tercera, se vienen realizando pequeños actos procesionales en la ciudad de Santander, de mayor o menor relevancia pero de mucha devoción.

En el siglo XVI se funda la Cofradía de la Santa Vera Cruz vinculada al convento de San Francisco, importante centro religioso de la ciudad desde la Edad Media, que con seis pasos procesionará durante los dos siglos siguientes.


Convento de San Francisco antes de la construcción del Ayuntamiento de Santander.


A principios del siglo XIX los diferentes conflictos bélicos (Guerra de la Independencia y Guerras Carlistas) impedirán la renovación de las tallas y restauración de los pasos, por lo que para comienzos del siglo XX se encuentran en un estado ruinoso.

En 1908 D. Agapito Aguirre Gutiérrez, párroco de la vieja iglesia de San Francisco, inicia una campaña de renovación de las tallas para darles mayor valor artístico, y para ello colabora con el escultor Lorenzo Coullaut Valera quien crea en 1911 las nuevas tallas del Cristo con la Cruz Acuesta, del Cristo Yacente y de San Juan Evangelista.  Posteriormente Gonzálo Bringas restaurará a medias por su valor artístico el Ecce Homo, La Oración en el Huerto y la imagen de la Soledad. 


Cristo Yacente y San Juan de L. Coullaut Valera

En diciembre 1920, un incendio que afectará sólo a la parroquia de San Francisco, reducirá a cenizas todos los nuevos pasos junto con la Oración en el Huerto. En 1924 el mismo Lorenzo Coullaut volverá a tallar un nuevo cristo yacente y un nuevo San Juan Evangelista, y Reixa realizará la figura del Señor con la Cruz a Cuestas (Cristo de la Misericordia). 


Cristo de la Misericordia de Reixá.

En 1936, bajo gobierno republicano, se derriba parte de la iglesia de San Francisco y se expolian las imágenes religiosas, quedando en el museo municipal por su interés artístico el Cristo Yacente, el San Juan y el Cristo de la Misericordia. 

A partir de 1940 se transformará la Semana Santa, se crearán las nuevas cofradías, los nuevos pasos e imágenes que son los que hoy se pueden ver en las iglesias de Santander y en procesión.

Visita con Caria Turismo y Arqueología el Centro de Santander, conoce su historia, su evolución y sus tradiciones. Contratando una guía oficial siempre resolverás tus dudas y darás calidad a tus visitas.

Cita: Alonso del Val, J.M., Aramburu-Zabala Higuera, M.A. y Sazatornil Ruiz, L.: San Francisco de Parroquia a Convento. Santander. 1994.

lunes, 16 de febrero de 2015

El Cotero de la Mina, un sepulcro megalítico en la costa occidental de Cantabria


En el paraje denominado "Los Tomases", municipio de San Vicente de la Barquera, Cantabria, descubrieron en 1981 Carmen San Miguel, Ángel Ocejo y Emilio Muñóz una posible estructura megalítica, El Cotero de la Mina.

En este lugar en el año 1995 comenzaron las excavaciones arqueológicas los investigadores Ángel Armendariz Gutiérrez y Luis César Teira Mayolini (Universidad de Cantabria). El éxito de la primera campaña de excavación, conllevó el desarrollo de cinco campañas más concluyendo definitivamente su excavación en el año 2000.


Las investigaciones a pesar del deterioro de la estructura, pues incluso había sufrido expolio con explosivos, identificaron en el conjunto de ortostatos y ripios un sepulcro megalítico o dolmen. Los trabajos definieron la existencia de una cámara ortostática alargada y un posible corredor de acceso. Las proporciones que se estiman para el monumento funerario son de grandes dimensiones, pues es probable que la cámara sepulcral tuviera más de 5 m de longitud y el túmulo que cubre la estructura, cerca de 14 m de diámetro. Sin duda como bien exponen sus investigadores en sus publicaciones se trata de "uno de los más notables monumentos megalíticos de la región Cantábrica".


Planta de El Cotero de la Mina. Luis César Teira Mayolini.
Sección en la trinchera septentrional de El Cotero de la Mina. Con detalle de la masa tumular de piedras calizas.

Las diferentes campañas arqueológicas desarrolladas en este dolmen han aportado múltiples materiales, como restos humanos, industria lítica, restos de fauna, algo de cerámica prehistórica y una pieza de metal. Todo ello ha permitido a los investigadores encuadrar cronológicamente la utilización de este sepulcro monumental y colectivo entre el Neolítico y el Calcolítico inicial coincidiendo con el uso de varias estructuras similares en toda la Península Ibérica.

Diferentes especialistas de múltiples universidades continúan con los estudios de sedimentología, palinología, edafología, antropología física, entre otros y anhelamos que la monografía completa de la excavación e investigación de El Cotero de la Mina vea la luz uno de estos días.

En el año 2014 se ha retomado el trabajo entorno al dolmen El Cotero de la Mina para su limpieza y consolidación, y esperemos que las autoridades competentes apoyen este proyecto con la correcta puesta en valor para que todos podamos disfrutar y entender este monumento funerario con más de 5.000 años de antigüedad. 

No sólo se trata de conservar y divulgar nuestro patrimonio, sino también de añadir un producto turístico atractivo y diferente que nos informa de las costumbres sepulcrales en el pasado. Un nuevo espacio cultural que poder visitar que complementará los conocimientos de prehistoria que se adquieren en Cantabria.


Idealización del uso funerario de un dolmen
Prehistoria, arqueología y turismo..... Caria turismo y arqueología. Con nuestras visitas especializadas podrás bucear en la prehistoria de Cantabria, desde el Paleolítico hasta la Edad del Hierro, aprendiendo y diferenciando cronologías y hábitos de nuestros antepasados. 


Bibliografía

Armendariz Gutiérrez, A. y Teira Mayolini L.C.: "El megalitismo en la Marina occidental de Cantabria. Excavaciones arqueológicas del dolmen Cotero de la Mina (San Vicente de la Barquera)".Actuaciones Arqueológicas en Cantabria 1984-1999. pp. 283-284.

Armendariz Gutiérrez, A. y Teira Mayolini L.C.: "El megalitismo en la Marina Occidental de Cantabria. Excavación arqueológica del dolmen El Cotero de la Mina (San Vicente de la Barquera). VI Campaña (2000)" Actuaciones Arqueológicas en Cantabria 2000-2003. pp. 107-110.

miércoles, 7 de enero de 2015

Cantabria destino arqueológico

Mucho se está hablando de la puesta en valor de nuevos yacimientos arqueológicos para hacerlos visitables y convertirlos en nuevos recursos turísticos en Cantabria. ¿Y porqué no?

Conocemos Cantabria como destino natural, cultural, deportivo, gastronómico, familiar, de veraneo y playa e incluso religioso, ¿Porqué no apostar por Cantabria como destino arqueológico?

Trabajar con aquellos que vienen a Cantabria y enseñarles la comunidad autónoma o la capital, sin duda es un placer, pero es increíble que un porcentaje enorme de aquellos que nos visitan desconozcan la existencia de cuevas naturales patrimonio de la humanidad con arte rupestre abiertas al público, y que tampoco sepan de uno de los más famoso conflictos bélicos de la antigüedad como fueron "Las Guerras Cántabras"
Romanos venciendo a los bárbaros (Sarcófago Grande de Ludovisi, Roma)
Hace ya más de 10 años que en Cantabria se puso en valor y se musealizaron yacimientos arqueológicos tan importantes y destacados como el Arqueositio Cántabro-romano de Camesa-Rebolledo, o, Juliobriga ciudad romana, y muchos más años aún han pasado de la apertura de la mayoría de las Cuevas de Cantabria que hoy se visitan ¿pero es suficiente?

Julióbriga ciudad romana
Grandes esfuerzos se han hecho también con la construcción de la recreación de poblados cántabros en lugares donde no está el yacimiento arqueológico, pero que tienen una funcionalidad didáctica fantástica. Dignos de mención son el poblado Cántabro de Argüeso y el poblado Cántabro de Cabezón de la sal.


Poblado Cántabro de Cabezón de la Sal
Creemos que Cantabria puede ofrecer mucho más puesto que lo tiene, defendemos la necesidad de potenciar la historia de Cantabria. La apertura al público de nuevas cuevas puede ser una de las opciones aunque conocemos de sobra la inmensa inversión que necesita. Sin embargo, una alternativa razonable sería ofrecer al mundo del turismo la visita de los restos de un verdadero yacimiento arqueológico, dando a conocer aquellos Cántabros que hicieron frente a los romanos y por supuesto los castros (fortificaciones con poblados ubicados en lugares estratégicos para su defensa y abastecimiento) en los que habitaron. 

Para aquellos que piensen que estos yacimientos están en lugares inaccesibles, en ocasiones suele ser así, pero el avance de las investigaciones han permitido localizar un nuevo asentamiento al alcance de la mano tal y como describen los arqueólogos Lino Mantecón Callejo y Javier Marcos Martínez. Aquí os dejamos el enlace en el que encontraréis información al respecto. 
http://www.regiocantabrorum.es/noticias/nuevo_hallazgo_arqueologico_castro_cincho_yuso

La historia es compleja y en ocasiones aburrida, pero para eso estamos nosotros, para explicarla de un modo arqueológico adaptado tanto a especialistas como a ámbitos didácticos. Caria Turismo y Arqueología ha elaborado un dossier con más de diez rutas arqueológicas por Cantabria que puedes hacer con nosotros, visitando yacimientos arqueológicos y lugares emblemáticos de Cantabria.

No dudéis en consultar nuestras tarifas para particulares y grupos.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Espinama, en el corazón de Liébana.

En dirección a Fuente Dé, junto a la carretera CA-185, se encuentra la localidad de Espinama. Se trata de un asentamiento cuya primera mención ya consta en el cartulario de Santo Toribio de Liébana en el año 930. Dedicada a lo largo de la historia a la ganadería, Espinama tuvo especial protagonismo en la Guerra de la Independencia con la construcción de un hospital.

Para el viajero que se encuentra por Liébana, este lugar se convierte en un pueblo precioso por conservar su atractivo local y sus tradiciones. Atravesado por un arroyo mantiene rincones de ensueño, como su antiguo puente o un hórreo moderno destinado a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los animales. 
Puente de Espinama


Hórreo de Espinama
Junto a la carretera regional que atraviesa Espinama, llama la atención la existencia de una antigua y bella iglesia. Se trata de la iglesia vieja de San Vicente Mártir, un edificio probablemente construido entre los siglos XVI y XVII. De ella, como es normal, sobresale su torre-campanario, aunque el edificio destaca realmente por las diferentes soluciones constructivas que se aprecian vislumbrando su fachada, transformaciones en sus vanos, grandes contrafuertes organizados para sujetar el peso del edificio... Don Gabino Santos Briz, ha investigado ampliamente la evolución del edificio y las fuentes que hacen alusión a la iglesia de San Vicente Mártir. En su detallado estudio acerca de la iglesia de Espinama recoge todos los datos al respecto, y en su web, no sólo hace accesible esta información a todos sino que también denuncia el abandono del edificio. Aquí os dejamos el enlace con sus interesantes publicaciones. 
http://www.espinama.es/iglvieja.html



Sin duda es deprimente encontrar nuestro patrimonio en esta situación después de los intentos que hubo años anteriores por restaurar parte de la iglesia. Además es sorprendente que no se busque un uso alternativo para este edificio encontrándose como está en un lugar clave del tránsito turístico.




A pesar del estado en que se encuentra la iglesia vieja de Espinama, la localidad no deja de tener un encanto especial, formando parte de 
uno de los valles más bonitos de Cantabria, Liébana. Cultura, tradición, naturaleza, aventura,... todo lo que buscas y necesitas, sin duda, lo puedes encontrar en este extremo de Cantabria que acoge y encandila al visitante. Ya sabéis, Espinama, visita obligada.

Acércate con Caria turismo y arqueología a Cantabria y descubre los rincones más bellos y emblemáticos de Liébana

viernes, 31 de octubre de 2014

Tiempo de avellanas en San Sebastián de Garabandal

Si hay algo que caracteriza el paisaje rural de Cantabria es la abundancia del avellano (Corylus avellana), un arbusto que prolifera tanto es sus valles como en torno a sus brañas.


En la falda de Peña Sagra, en La Braña del Monte, se reparten diversas manchas boscosas de avellanos que crecen salvajes en los terrenos comunales. Ocupan las laderas que rodean la braña, formando bosques un tanto desorganizados donde estos grandes arbustos caducifolios alcanzan tal tamaño, que bien podemos considerarlos árboles. 

De camino a la Braña del Monte.
En estas tierras del valle del Nansa, las gentes tienen como costumbre ancestral, atropar avellanas en el otoño. Para quienes desconozcan el término atropar, su significado según la Real Academia Española es "Juntar, reunir, especialmente la mies que se recoge en gavillas o el heno que antes se ha esparcido para que se seque". Esta definición explica también lo que se hace con las avellanas, pues, al igual que las mieses, las avellanas se recogen en el monte para después extenderlas bajo techo y que sequen para poder consumirlas.

El acto de atropar avellanas es muy sencillo y, aunque el dolor de riñones después pase factura, es muy satisfactorio. Consiste, simplemente, en agacharse una y otra vez para recoger las avellanas que, ya maduras, han caído al suelo. Hay que intentar no coger aquellas agujereadas (porque tienen gusanos) ni aquellas que aun conservan parte de su cápsula algodonosa, llamada localmente "cazagüello".



En plena foresta.
Rodeados de avellanos.
Estos hermosos bosques, en los que te pierdes fácilmente si no estás acostumbrado a transitar por ellos, nos permitieron disfrutar toda la jornada de la naturaleza en este extraño mes de octubre de 2014, en exceso seco y caluroso. Setas, acebos, ciervos y vacas tudancas nos acompañaron toda la jornada, amenizando siempre la ardua labor del atrope. 


El fruto del trabajo bien hecho
Acebo en todo su esplendor.

Ganadería de vacas Tudancas.
Agradecemos especialmente a Marisa y Manuela Cuenca las enseñanzas de la recogida de avellanas, el paseo por la Braña del Monte de San Sebastián de Garabandal y por supuesto la compañía y el almuerzo. Personas así hacen que se quiera más a la "tierruca".

Si el patrimonio cultural de Cantabria es excelente, el natural es sobrecogedor. Experimenta con Caria Turismo y Arqueología estas sensaciones en contacto directo con el paisaje y las tradiciones. 




viernes, 26 de septiembre de 2014

Cueva de la Coventosa, joya de la espeleología en Cantabria.

Desde hacía tiempo teníamos ganas de visitar el impresionante sistema karstico de la Cueva de la Coventosa una de las mas grandes de Europa. Ninguna cueva se nos resiste, así que decidimos probar el espeleopaseo que permite conocer un tramo de esta gruta.

Para ello, nos pusimos en contacto con la Red de cuevas del alto Asón, desde donde amablemente nos informaron del número de cuevas que son visitables y de las características de cada una a la hora de realizar su recorrido. Ninguna de las cuevas requiere conocimientos previos de escalada, rappel o espeleología, ya que la profesionalidad del experto monitor -espeleólogo que dirige al grupo garantiza la seguridad y el desarrollo de la actividad en todo momento. 

La Cueva de la Coventosa se encuentra en el municipio de Arredondo (Cantabria) y se accede a ella muy cómodamente. Los coches se dejan a muy poca distancia de la entrada de la cueva. La boca de la cueva es enorme y lo cierto es que sus amplias dimensiones invitan a olvidarse de la claustrofobia tan temida por muchos debutantes en la exploración subterránea.

Una vez dentro de la gruta caminamos sobre un suelo de piedras originado por el desprendimiento del techo de la cueva. Ya en la oscuridad comenzamos el descenso en rappel sobre una colada. Una experiencia fantástica, pues siempre está todo controlado y asegurado, y esa sensación de bajar al vacío es indescriptible. 

En la zona más profunda todo cambia. La cueva se convierte en un espacio acogedor, amplio y transitable. Aquí se comienza a disfrutar de los espeleotemas, de los bosques de estalagmitas, de estalactitas y columnas impresionantes, etc. La oscuridad y el silencio absoluto nos permite relajarnos y hay rincones espectaculares donde posar para las fotos, como podéis ver. 

Si os animáis a hacer esta actividad aquí os dejamos el enlace de la empresa encargada de ello: http://www.decuevas.es/html/coventosa.htm.

Si además queréis conocer el valle del Asón en su ámbito cultural y natural, con Caria Turismo y Arqueología disfrutaréis de todo lo que esta comarca ofrece.